sábado, 31 de diciembre de 2011

Canción de despedida.

Hoy quiero cerrar el año con mi canción preferida, canción que ha estado presente en todo este 2011, en los buenos momentos y en los no tan buenos.


Feliz Año a todos.                          

@Saralacalle

viernes, 30 de diciembre de 2011

Madrid, la ciudad que duerme con los ojos abiertos.

Ayer pasé la tarde en el centro de Madrid, paseando y disfrutando de sus rincones. Madrid es especial y en Navidad más.

Iniciamos el recorrido en la calle Fuencarral, el paseo peatonal era un hervidero, unos sanfermines sin toros, todos andábamos como con prisa, sabiendo muy bien cual era nuestro destino, mirábamos a izquierda y a derecha, pero sólo eso, mirábamos. Las tiendas estaban habitadas únicamente por maniquíes y dependientas entristecidas por la falta de comisiones.

Llegamos a Gran Vía, ríos y ríos de gente, turistas cargados con cámaras y guías, vacíos de bolsas. - Que gasten los autóctonos, debían pensar.

Cruzamos Preciados en un acto de valentía. Empujones y más empujones, tiendas vacías de nuevo. Llegamos a la Calle Mayor y más de lo mismo. Madrid está triste, pensé.

Seguimos paseando, disfrutando de una buena conversación interrumpida únicamente por algún que otro pisotón, o algún despistado que chocaba cual golondrina en un cristal. Llegamos a Cortylandia, mi querido Cortylandia y la decepción fue mayúscula. ¿Dónde están los niños que cantaban al ritmo de "Cortylandia, Cortylandia, vamos todos a cantar, alegría en todo el mundo porque ya es Navidad"...? No había, estarían en casa, jugando a la DS o enganchados al Disney Channel. La media de los allí presentes rondaba los 50. Triste, muy triste.

Después de eso, fuimos a la Plaza Mayor, siguiendo con la tradición. No sé si es por el pesimismo que llevaba encima por haber sido la única que había cantado las canciones infantiles o porqué, pero todo me pareció mucho más triste que otros años. Para empezar las luces estaban apagadas (eran más de 20:00h), había menos puestecillos y no había alegría en la gente que paseaba por allí. ¿Qué está pasando? Madrid está triste, pensé de nuevo.

Luego fuimos a tomar chocolate a un sitio emblemático de la capital, y ¿qué pasó? Que estaba vacío,solo había un abuelito y nosotros. Ningún ruido ensombrecía nuestra conversación. ¡Qué triste estaba Madrid!

La tarde se acababa, nos despedimos y me dijo: "Sara, qué triste está Madrid".

Ahora puedo decir que Madrid duerme con los ojos abiertos.

 Las persianas abiertas, las luces para el espectáculo encendidas pero... Madrid está triste.



@Saralacalle

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Anotando vivencias.

El 2011 acaba y en todos los medios se dedican a hacer resúmenes de prensa y dossieres con las fotos más impactantes, en este pequeño diario voy a hacer mi repaso personal.

De la Primavera Árabe a una crisis económica mundial a la muerte de Osama bin Laden, 2011 ha sido definido por los acontecimientos históricos y dinámicos que formarán al mundo en los próximos años.
La revuelta en el Medio Oriente y África del Norte hicieron que miles de manifestantes egipcios derrocaran al gobierno de 30 años de Hosni Mubarak.

Gadhafi fue asesinado en Octubre después de meses de operativos de las fuerzas rebeldes y bombardeos de la OTAN. Esta noticia me pilló en Amsterdam e hizo que me volviese aún más adicta a las redes sociales, sin duda alguna, Twitter fue mi salvación. Pero no fue la única noticia del año que me pilló fuera, el fin de ETA también. Cuando mi compañera de aventuras, Raquel Céspedes y yo nos enteramos, quisimos llorar. Creo que no lo hicimos por vergüenza, era la primera vez que salíamos de España juntas y no dábamos crédito a todo lo que estaba pasando. Las dos somos periodistas, en aquel momento en activo, y nos lo perdimos, sin duda, fue lo único que empañó nuestra experiencia en tierras holandesas.

Otra de esas noticias que impactan fue la muerte de Osama Bin Ladem. Recuerdo que era domingo, la noche anterior había salido de copas, fue una de esas noches que no se olvidan, y a la mañana siguiente cuando puse la televisión, café en mano, no daba crédito a lo que estaba viendo. El asesinato se produjo antes del décimo aniversario de los ataques del 11-S, que se caracterizó por la apertura de varios monumentos, entre ellos un homenaje al aire libre en la Zona Cero en Nueva York.

Como he leído en muchos sitios, este ha sido el año de "las plazas". La gente ya no se calla, las redes sociales han abierto un mundo nuevo y ha hecho que las movilizaciones se propaguen como la espuma. "Que no, que no nos reprensentan...". La Puerta del Sol ha sido el centro de protestas y movilizaciones durante meses. El 15-M, el movimiento que nos devolvió la esperanza a muchos.



A nivel ecológico,  la noticia más grave fue la catástrofe provocada por el terremoto de 9.0 grados de magnitud en Japón, que se vio frente a la peor crisis nuclear desde el desastre de Chernóbil en 1986. La instalación nuclear Fukushima fue seriamente afectada, lo que resultó en una fusión de tres reactores, fugas de radiación al aire y agua contaminada derramada en el mar.

El año también fue definido por la crisis económica. Los primeros ministros de Grecia e Italia renunciaron en medio de un desastre fiscal que se desarrolló en cámara lenta en Europa, mientras que Standard & Poors redujo la calificación crediticia de EU por primera vez después de indicar que el Congreso no pudo hacer lo suficiente para estabilizar la situación de la deuda del país. La reducción, que se produjo después de un acuerdo de última hora para elevar el techo de la deuda, dañó a una economía ya estancada. El Euro, el gran perjudicado.

En nuestro país, con más de 5 millones de parados, el pasado 20 de Noviembre cambiamos de Gobierno. Mariano Rajoy, después de casi 8 años en la oposición, salía al balcón de la calle Génova y besaba a una emocionada Elvira Fernández. Yo, desde mi mesa de la redacción, lo vivía con emoción y ahora recuerdo esa noche con un cariño inolvidable. Según dicen algunos fue "la noche del cambio", 2012 lo dirá.

Porque hay noticias e imágenes que sabes que forman parte de tu vida y, pase lo que pase, nunca vas a olvidarlas.

@Saralacalle.



martes, 20 de diciembre de 2011

Café para dos

Soy adicta al café, lo reconozco. No recuerdo muy bien en qué momento comencé a tomarlo, creo que fue cuando preparaba los exámenes de Selectividad, hace casi cinco años. El caso es que cuatro o cinco cafés diarios no hay quién me los quite. Es demasiado, lo sé, y tanto mis compañeros de trabajo como mi madre, se encargan de recordármelo día sí y día también.

Por todos es conocido que el café en dosis moderadas es saludable; es uno de los mejores antidepresivos, previene la diabetes y el cáncer de colón, disminuye la presión y un sinfín de propiedades más. (Si tenéis curiosidad aquí podéis echarle un ojo a unas cuantas). http://www.alimentacion-sana.com.ar/Portal%20nuevo/actualizaciones/cafeprop.htm

Pero, ¿sabeís que es lo que más me gusta del café? Las tertulias. Sí. ¿En qué trabajo no hay corrillo alrededor de la máquina del café? ¿En qué reunión de amigas no hay un café de por medio? ¿Que sería de una sobremesa sin él?

- Señor camarero, pónganos dos cafés bien cargados, por favor.



Y se hizo de noche. Y la conversación no terminaba nunca...

@Saralacalle

viernes, 16 de diciembre de 2011

Pareja de Whatsapp

-No puedo, estoy con mi chica, le escuché decir el otro día.

Y entonces llegó el momento, el temido momento. Nos tocó poner las cartas sobre la mesa.

-¿Soy tu chica?

- Hombre Lacalle, yo creía que lo sabías. Tú y yo somos pareja desde el primer día.

Me quedo atónita, le miro, no sé si reirme o llorar.

-¿Pareja? ¿Somos pareja? ¿De qué? ¿De Whatsapp?

Y ahí ya sí que la líamos. Empieza la famosa “discusión” del “ ¿tú y yo qué somos? “. Intercambiamos opiniones, él entiende una cosa, yo entiendo otra, al final lo pactamos. Somos pareja.

¿Y en qué se resume hoy en día ser pareja? Os cuento mi experiencia.

Me despierto y mi querido iPhone me canta los buenos días por parte del señor Callejón, le contesto : “Buenos días rey, ¿ya has desayunado?”. Me contesta, y empezamos una conversación sin sentido, bueno, con sentido sí, claro, no se me vaya a ofender, pero que todos los días dice lo mismo.



A mediodía, en un descansito, le escribo, “¿cómo va el día? ¿Mucho lío?”. Me contesta, pobre de él si no lo hace, despotricamos un poco de los jefes y seguimos currando.

Terminamos la jornada y pita el teléfono. “Te veo en casa”. Y así un día y otro día.

¿Qué ha sido de las llamadas? ¿Dónde están? ¡Que tenemos tarifa plana! No entiendo porqué ultimamente todas las noticias importantes las recibo de esta forma; embarazos, despidos, rupturas, noviazgos…

Ahora, vivo con miedo a que me pida matrimonio vía Whatsapp, sí, sí, reíos, pero a mi no me hace gracia.

@Saralacalle

Nota: Esta historia es ficticia, pero me consta que estas cosas pasan.

Pd: Señor Callejón ahora le escribo para ver dónde quedamos.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Identidades escondidas

 
Mi padre, un hombre sabio dónde los haya, siempre me ha dicho: “lucha por labrarte un nombre si no quieres ser siempre ‘la hija de...’ o ‘la mujer de…’ “, y yo nunca le había dado demasiada importancia. Pero hoy empiezo a dársela.

Ayer hablando con unas amigas, plumillas también, empezamos a comentar el cambio de gobierno. Elvira Fernández, “Viri”, la nueva dama de Moncloa, ya ha ocupado numerosas portadas y ha concedido amplias entrevistas mostrándose siempre reservada y queriendo asumir un papel secundario en todo el tinglado que se le viene encima.

Y yo me pregunto: ¿Qué haces cuando tu pareja “te arrastra” a un mundo que no es el tuyo? Este caso es extremo, sí, estamos hablando del presidente del Gobierno, pero muchos españolitos de a pie sufren historias similares. No es fácil, y para Viri tampoco tiene que serlo. Su antecesora en el cargo, Sonsoles Espinosa, mujer del semidesaparecido Zapatero, nunca encontró su sitio como primera dama y fueron muchos los actos a los que no acudió, e incluso pasó largas temporadas retirada en Francia, siguiendo adelante con su vocación como cantante.

¿Qué haces en un caso así? ¿Asumes ser “la mujer de…” o sigues con tu futuro independientemente del de tu pareja? ¿Puede realmente el amor cambiar de una forma tan drástica tu vida? ¿Merece la pena ese “sacrificio”? ¿Podrás aguantar con todo ese equipaje repentino?



@Saralacalle

viernes, 22 de julio de 2011

El tamaño y sus vertientes.

Me encanta hacer maletas. El hecho de tener que hacerla implica un viaje, o por lo menos, una ruptura de rutina momentánea, y en los tiempos que corren, eso viene requetebien.  Pero tengo un problema, siempre utilizo la misma maleta. En una familia de cinco miembros, hay maletas de todos los tamaños y colores, pero yo soy una maniática y siempre utilizo la misma, da igual que me vaya para dos días o para una semana. ¿Qué pasa? Que o me paso o no llego.

Hoy en día, las maletas albergan de todo. Originariamente la maleta era para la ropa, pero ahora hay cabida para todo. Yo, por ejemplo, llevo libros, el portatil, todo tipo de potingues, la cámara de fotos, y algún que otro objeto que carece de valor, pero que siempre viaja conmigo.
Pero como todo en esta vida, las maletas son de ida y vuelta. Normalmente, mis ganas de hacer maletas son inversamente proporcionales a la ganas de deshacerlas, y entonces, después de un par de días apartada en un rincón de la habitación, decido vaciarla y meterlo todo en la lavadora, sea necesario o no.

Querida Lavadora, nos vemos pronto.

Sara Lacalle.