Domigo de cine. Vengo de ver "Todos los días de mi vida". La película merece la pena, mucho. Para no desvelarla, solo diré que una pareja de casados tiene un accidente de coche y ella pierde la memoria parcialmente, solo recuerda sus años de adolescente pero de su marido, ni rastro.
Eso me ha hecho acordarme de Borja. Borja está casado. Borja es una locura. Una maravillosa locura. Esa persona que con solo mirarte es capaz de llevarte al límite, de lo bueno y de lo malo. Borja me hizo perder la cabeza y hoy he vuelto a pensar en él. Tuvimos una aventura. Corta pero intensa. Bueno, no tan corta. Nos veíamos todo lo que podíamos, no era mucho, pero para mi era suficiente. Siempre en mi casa. Siempre de noche. Siempre con una copa de ron por medio.
Cuando todo terminó, decidí hacer algo por él. Él no me lo pidió pero yo lo hice. Me tatué una señal. No se ve, es pequeña y discreta y nadie sabe lo que significa. Pensé que si algún día me pasaba algo, solo él podría explicármelo y así me contaría toda nuestra historia.
En la película también buscan evidencias de "porque estaban enamorados". En una pareja siempre hay "pruebas", ¿no? Una foto, un vídeo, una carta, algo. Pero como en nuestro caso no podía ser así, yo le prometí decirle todos los días que le quería y no hubo un día en que no le mandase un mensaje diciéndoselo.
Hoy han pasado exactamente 126 días desde que lo dejamos y en mi bandeja de borradores hay exactamente 125 mensajes de buenas noches y sus correspondientes 'te quiero'. No necesito dejar evidencias de que le sigo queriendo, pero me gusta hacerlo. Aquí va el 126, pequeño. ;-)
@Saralacalle
lunes, 26 de marzo de 2012
viernes, 23 de marzo de 2012
Cómo repartimos...
Hoy me he levantado pensando en la canción de Ella Baila Sola, "¿Cómo repartimos los amigos?". Por suerte, Alex y yo no teníamos amigos en común, cada uno tenía su grupo y eso, cuando lo acabas de dejar, es una gran ventaja. Puedes criticar "al otro" a tus anchas y no vas a dejar de hacer nada por no coincidir con él. Una suerte.
El tema es que la ruptura fue de lo más amistosa. Se nos gastó el amor. No de tanto usarlo, pero se nos gastó. Creo que era un defecto de fábrica. Tenía los días contados. Alex llevaba un tatuaje en la espalda que rezaba "Consumir antes de Marzo 2012". Le hice caso, para evitarme una indigestión más que nada.
Pero esta mañana, al poner el pie en el suelo, ahí estaba Gato mirándome. Gato es nuestro gato, obvio. Cuando Alex me lo regaló supe que era una señal, era el elegido, me estaba regalando un ser vivo, una criaturita a la que hay que dedicarle tiempo y cariño. Al principio todo era perfecto (excepto el momento de elegir el nombre...) pero ya no. ¿Qué hago con Gato? Cuando él vino a casa a recoger sus cosas no se lo llevó. Cogió su ropa, su consola, su bufanda del Madrid y la foto que tenía en la mesilla del último viaje a Paris. ¿Se olvidó de Gato? ¿Quiso que me lo quedase yo? ¿Aparecerá un día a las tres de la mañana diciendo que le echa mucho de menos?
Y aquí estoy, escribiendo esto mientras Gato no para de maullarme. Me mira con esos enormes ojos y parece decirme: "A estas horas Alex ya me había dado el desayuno".
Sí Gato, a mi también me lo hubiese dado ya.
@Saralacalle
El tema es que la ruptura fue de lo más amistosa. Se nos gastó el amor. No de tanto usarlo, pero se nos gastó. Creo que era un defecto de fábrica. Tenía los días contados. Alex llevaba un tatuaje en la espalda que rezaba "Consumir antes de Marzo 2012". Le hice caso, para evitarme una indigestión más que nada.
Pero esta mañana, al poner el pie en el suelo, ahí estaba Gato mirándome. Gato es nuestro gato, obvio. Cuando Alex me lo regaló supe que era una señal, era el elegido, me estaba regalando un ser vivo, una criaturita a la que hay que dedicarle tiempo y cariño. Al principio todo era perfecto (excepto el momento de elegir el nombre...) pero ya no. ¿Qué hago con Gato? Cuando él vino a casa a recoger sus cosas no se lo llevó. Cogió su ropa, su consola, su bufanda del Madrid y la foto que tenía en la mesilla del último viaje a Paris. ¿Se olvidó de Gato? ¿Quiso que me lo quedase yo? ¿Aparecerá un día a las tres de la mañana diciendo que le echa mucho de menos?
Y aquí estoy, escribiendo esto mientras Gato no para de maullarme. Me mira con esos enormes ojos y parece decirme: "A estas horas Alex ya me había dado el desayuno".
Sí Gato, a mi también me lo hubiese dado ya.
@Saralacalle
jueves, 22 de marzo de 2012
Pedacitos de realidad
- Sara, ¿lo habéis dejado? ¿Qué ha pasado? Acabo de leer tu blog, me decía una amiga por teléfono esta mañana.
Y esa llamada me ha hecho recapacitar. Este blog también es parte de ellas, aquí nada de lo que se cuenta es verdad, o sí, el caso es que hay muchas historias inspiradas en ellas. Y hoy quiero escribir sobre la relación que tenemos.
Somos un trío. A cada cual más distinta. Ayer, sin ir más lejos, pasamos la tarde juntas. Fuimos al bar de siempre y mantuvimos la conversación de siempre; las rupturas. No somos expertas en relaciones, ni mucho menos, somos expertas en rupturas.
¿A quién no le han dejado alguna vez? A nosotras muchas, de hecho, creo que deberíamos empezar a hacer una lista. Hemos oído mil veces eso de "no eres tú, soy yo", "te mereces algo mejor", "no es el momento", eso con los tíos que merecían la pena. Otras veces hemos escuchado cosas del tipo "no vayas a enamorarte", con mandriles que solo pensaban en el apareamiento, o lo que es peor, nos han dejado sin llegar a estar saliendo. Fuerte, ¿verdad?
Bueno, pues repasando todas esas historias llegamos a la siguiente conclusión: el día en que un hombre te deja, es el día que más guapo está. Sí, las tres coincidíamos en este planteamiento. Al principio pensábamos que solo era que teníamos un buen recuerdo, pero no, incluso de los que borraríamos su cara del mapa, tenemos una bonita imagen final. Hay algo distinto en ellos. Se han cortado el pelo, están mejor afeitados, han cambiado de colonia, estrenan una camisa...
¿Preparándose para la soltería de nuevo?
Puede.
@Saralacalle con la colaboración de Mónica Santamaría y Alexandra López.
Pd: He elegido este vídeo porque todo es un "suma y sigue", todos los pedacitos forman parte de la tarta. ;-)
Y esa llamada me ha hecho recapacitar. Este blog también es parte de ellas, aquí nada de lo que se cuenta es verdad, o sí, el caso es que hay muchas historias inspiradas en ellas. Y hoy quiero escribir sobre la relación que tenemos.
Somos un trío. A cada cual más distinta. Ayer, sin ir más lejos, pasamos la tarde juntas. Fuimos al bar de siempre y mantuvimos la conversación de siempre; las rupturas. No somos expertas en relaciones, ni mucho menos, somos expertas en rupturas.
¿A quién no le han dejado alguna vez? A nosotras muchas, de hecho, creo que deberíamos empezar a hacer una lista. Hemos oído mil veces eso de "no eres tú, soy yo", "te mereces algo mejor", "no es el momento", eso con los tíos que merecían la pena. Otras veces hemos escuchado cosas del tipo "no vayas a enamorarte", con mandriles que solo pensaban en el apareamiento, o lo que es peor, nos han dejado sin llegar a estar saliendo. Fuerte, ¿verdad?
Bueno, pues repasando todas esas historias llegamos a la siguiente conclusión: el día en que un hombre te deja, es el día que más guapo está. Sí, las tres coincidíamos en este planteamiento. Al principio pensábamos que solo era que teníamos un buen recuerdo, pero no, incluso de los que borraríamos su cara del mapa, tenemos una bonita imagen final. Hay algo distinto en ellos. Se han cortado el pelo, están mejor afeitados, han cambiado de colonia, estrenan una camisa...
¿Preparándose para la soltería de nuevo?
Puede.
@Saralacalle con la colaboración de Mónica Santamaría y Alexandra López.
Pd: He elegido este vídeo porque todo es un "suma y sigue", todos los pedacitos forman parte de la tarta. ;-)
miércoles, 21 de marzo de 2012
Lo que con un café empieza, con un café acaba.
Hoy llueve en Madrid, después de un invierno seco la primavera se estrena pasada por agua y los recuerdos afloran.
- ¿Por qué llevas botas de agua?
- Porque han dicho en la tele que va a llover.
- Sara, mira que sol hace, por favor.
Y entonces recuerdo tu risa. No sueles reirte a carcajadas, siempre has sido muy comedido, incluso conmigo.
Y ese simple recuerdo trae a mi mente una historia.
Empezó de la forma más inesperada posible.
- ¿Conoces a nuestra becaria? Es guapa, ¿verdad? Y no tiene novio.
Un comentario, una sonrisa, un café. Dos. Tres. Y un desayuno.
Y como escribí en el post anterior; acabamos como empezamos, siendo dos desconocidos.
@Saralacalle
- ¿Por qué llevas botas de agua?
- Porque han dicho en la tele que va a llover.
- Sara, mira que sol hace, por favor.
Y entonces recuerdo tu risa. No sueles reirte a carcajadas, siempre has sido muy comedido, incluso conmigo.
Y ese simple recuerdo trae a mi mente una historia.
Empezó de la forma más inesperada posible.
- ¿Conoces a nuestra becaria? Es guapa, ¿verdad? Y no tiene novio.
Un comentario, una sonrisa, un café. Dos. Tres. Y un desayuno.
Y como escribí en el post anterior; acabamos como empezamos, siendo dos desconocidos.
@Saralacalle
lunes, 19 de marzo de 2012
Darse cuenta...
Y de repente se dan cuenta de que dónde antes había palabras ahora solo hay silencios. Que los días ya no aparecen tachados en el calendario y de que da igual cuando volverá. Que en la cama hay un muro invisible que ninguno de los dos traspasará por miedo a molestar.
¿Por qué? Porque acabaron como empezaron, siendo dos desconocidos.
¿Por qué? Porque acabaron como empezaron, siendo dos desconocidos.
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