Y de repente se dan cuenta de que dónde antes había palabras ahora solo hay silencios. Que los días ya no aparecen tachados en el calendario y de que da igual cuando volverá. Que en la cama hay un muro invisible que ninguno de los dos traspasará por miedo a molestar.
¿Por qué? Porque acabaron como empezaron, siendo dos desconocidos.
Me da que es autobiográfico... este no lo analizaré; pero si diré que aunque breve dice mucho.
ResponderEliminarTouché, Nacho.
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