lunes, 27 de agosto de 2012

Taxi a media noche

Era muy tarde y ella salió corriendo del portal de su novio para coger un taxi. Una noche normal él le hubiese dicho que se quedase a dormir pero hoy no lo había hecho, habían discutido durante la cena y él parecía muy enfadado.

Ella cruzó la calle esperando encontrar un taxi lo antes posible, pero no tuvo suerte. Caminó un poco, adentrándose en la calle Príncipe de Vergara, esperando que su suerte cambiase. Le gustaba esa zona, le traía grandes recuerdos pero hoy no estaba de humor. Finalmente vio un taxi libre, alzó la mano y el coche paró a su lado. Ella le dio la dirección y el hombre comenzó a conducir.

Era un trayecto largo y ella estaba realmente cansada, cerró los ojos y se puso a pensar, a recordar momentos; la discusión tonta que habían tenido antes, cómo se habían reído preparando la cena, cómo les miraba una señora en el supermercado cuando se besaban... Cuando, de repente, sonó una canción que la hizo sobresaltarse. "Tu mirada me hace grande", rezaba el estribillo. - ¿Puede subir el volumen, por favor? El taxista lo hizo. Y entonces ella pensó en él, no en su novio, en Alex.

Alex era su mayor secreto, una de esas historias inconfesables, una de esas historias que sabes que, pase lo que pase, nunca contarás a nadie.

Entonces recordó esa noche en la que Alex le dijo; "hoy voy a ser tu taxista". Él, cuidadoso dónde los haya, le abrió la puerta, le preguntó si iba cómoda y empezó a conducir. Era Agosto, pero un Agosto raro, la temperatura era muy fría, y ella recuerda cómo le había tocado la mano y le había dicho: "manos frías, corazón caliente". Recuerda cómo él la habia mirado y había sonreído. Pero sobre todo, lo que más recuerda de ese trayecto es que, cuando empezó a sonar la canción que ahora sonaba en ese taxi, ella había comenzado a cantar en voz baja mientras él reía y decía "música española...".

Sí, Alex, tu mirada me hace grande.


@Saralacalle

Último martes de Mayo

Llegaron a un acuerdo. Todos los martes del mes de Mayo se verían.

La hora acordada eran las 19.30h. El lugar elegido, el Retiro.

Ayer, como cada martes, él la esperó en la puerta principal. Ella le vió, con sus gafas de sol y su pelo despeinado y sintió esos nervios de la primera vez. Era bonito. Su amistad había madurado con el paso de los años y habían llegado a un entendimiento único. Cada uno tenía su vida; su pareja, su trabajo, su grupo de amigos...pero juntos tenían otra vida. Inexplicable. Otra vida llena de momentos pequeños que les hacían grandes.

Hoy es miércoles, muy temprano, el último miércoles del mes de Mayo y ella tiene un cúmulo de sentimientos encontrados. Ayer se metió en la cama feliz por lo que acababa de vivir. Hoy se ha levantado triste pensando que ayer fue el último martes del mes de Mayo.

@Saralacalle

Sueños cruzados

Ella duerme tranquila, son más de las tres de la mañana del domingo. Le hubiese encantado pasar este día con su pareja pero él tenía que trabajar. Sin embargo, no ha perdido el tiempo, ha vuelto a quedar con Marco. Al llegar a casa ha vuelto a sentirse mal, sabe que no puede seguir haciéndole eso a su chico, tiene que acabar con esa historia ya pero...

Dani llega, ve que ella duerme tranquila. Procura no hacer mucho ruido, se desnuda y se tumba a su lado, muy despacio. Abraza su espalda y hunde la nariz en su pelo, aspirando su olor. No ha sido un día fácil, su trabajo le obliga a pasar mucho tiempo fuera de casa y a veces hace cosas de las que no se siente orgulloso. Hoy por ejemplo. Sara no se lo merece. Lo sabe. Cuando esto pasa, al volver a casa siempre se promete que no volverá a suceder. Nunca más.

Sin embargo, los dos saben lo que pasa, han llegado al equilibrio perfecto, son felices juntos. También separados.

@Saralacalle