Siempre me había preguntado cómo sabes que quieres a una persona. Anoche lo descubrí.
Javi y yo nos hemos mudado hace muy poco. Y, como ya se sabe, en todas las casas nuevas hay miles de fallos. Ayer la caldera dejó de funcionar. ¿Cómo es posible? Estábamos viendo una película cuando notamos que hacía frío. Me levanté, toqué el radiador y, efectivamente, la caldera no funcionaba. Sacamos las instrucciones, las leímos (sí, Javi, aunque es hombre, lee instrucciones) e hicimos lo que ponía. Nada. No arrancaba.
- ¿Y si nos acostamos ya? Preguntó con cara de picardía.
Acepté. Era mucho mejor plan que seguir peleándose con un aparato que no reaccionaba.
Nos metimos en la cama. Helada. Tiritabamos desde los dientes hasta los meñiques de los pies.
Maldije al instalador de la caldera, al cambio de tiempo que nos ha devuelto el invierno a Madrid y, sobre todo, a Javi por acaparar todo el nórdico.
A mitad de la noche, cuando ya se me había olvidado el frío que hacía fuera de la cama, Javi se acercó y me dijo al oído; "Nena, ¿me traerías un vaso de leche caliente?".
Le miré, sonreí y salí de ese cálido ambiente para pisar el clima noruego que había en la cocina.
La vida está hecha de esos pequeños detalles, de esos momentos que, sin quererlo, te cambian la vida.
@Saralacalle
La elección del nombre del hombre ¿Pq? Para no confundir a tus amigas para saber ¿si es una historia real o ficticcia? ;)
ResponderEliminarUn besito "mochito" mio
Lorena!! Me gusta el nombre y si te has fijado cada vez va siendo un nombre distinto. ¿Alguna sugerencia?
EliminarQuerido Mikiroga, no veo tu comentario aquí, solo en el mail. ;-(
ResponderEliminarTienes razón, Javi es un listillo pero mereció la pena levantarse, los besos de recibimiento al volver fueron geniales.
Un beso muy fuerte, meloncete!