Sábado. 8.30h de la mañana. Es muy pronto para levantarse, reniega un poco y después se va a la ducha. Se pone ropa cómoda y va a la cocina a preparar el desayuno. Carga la cafetera, programa la tostadora, saca las tazas y, de repente, suena el teléfono.
- ¿Qué hora es? Se pregunta en voz alta.
No sabe qué hacer. Si lo coge no sabrá mentir, si no lo hace él insistirá y hará que se ponga más nerviosa aún.
- Buenos días cariño, ¿cómo estás? Le pregunta intentando aparentar toda la calma que no tiene en este momento.
Aitor es ingeniero y ha tenido que pasar el sábado fuera de Madrid por culpa de un proyecto que últimamente le tiene absorvido.
La conversación es "normal". Ella, sorprendentemente, lo está haciendo muy bien. Él tiene ganas de hablar, se le nota. Ella no. Responde un par de preguntas y corta la conversación de la forma más brusca posible.
- Cariño, luego te llamo que voy a desayunar.
- Mmm, vale, llámame luego, dice él poco convencido.
Cuelgan. Ella respira aliviada. Lo ha hecho bien. Sigue sirviendo el desayuno, se asoma por la puerta de la cocina y grita: "Álvaro, ¿cómo quieres el café? Está recién hecho".
Eso fue ayer. Hoy Aitor y ella han pasado todo el día juntos en el campo. Él, demostrándole todo lo que la ha echado de menos estos días. Ella, intentando no recordar la noche del viernes. Había sido relativamente fácil hasta que hace un momento, al salir de la ducha, Aitor le ha dicho: "Qué gracioso, tienes un moratón en el culo que parece un mordisco".
@Saralacalle
Esta muy bien te felicito!!Pero le falta la foto del mordisco.XD
ResponderEliminar;-)) Hay recuerdos que es mejor no hacerlos públicos.
EliminarQue malas sois las mujeres canija. ;-P
ResponderEliminarSolo de vez en cuando...
EliminarMe encanta como escribes!!
ResponderEliminarEntonces quédate aquí y serás bien recibid@.
EliminarTe beso!
Te dije que eras grande y que tenías mucho arte. Otra muestra más dentro de este blog que me demuestra que no me equivocaba. ;-)
ResponderEliminarSiempre consigues emocionarme! 😘
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