Hay periodistas que antes de ponerse a escribir la noticia escriben el titular y a partir de ahí desarrollan el resto del texto. Otros lo hacen al revés, escriben toda la historia y luego titulan. Sara era de los del segundo grupo, anoche volvió a corroborarlo.
Se metió en la cama y empezó a pensar en Fernando, reescribiendo su historia mentalmente.
Recordó cómo se habían conocido y cómo a ella le había gustado desde el primer momento. Sonrió al pensar en los coloretes que le salían cuando le decía algún piropo. No pudo evitar arrugar el entrecejo pensando en la primera vez que se enfadaron, pero ese pensamiento dio paso de inmediato a una carcajada recordando la primera vez que se emborracharon juntos.
Así fue "sumando caras"; la de la primera vez que le dio un beso en público, la de la primera vez que le llamó Fer y acortó su nombre para siempre, la de la sonrisa que no pudo esconder al verla bailar solo con una toalla en el pasillo...
Y Sara se paró a pensar de nuevo. Hacía más de seis meses que había empezado esta historia y no sabía titularla. Entonces recordó a su profesora de redacción diciéndole: "Sara, busca las tres partes de la historia y ahí obtendrás el titular".
¿Antecedentes? Sara le dijo que si era verdad que el 21 de Diciembre se iba a acabar el mundo, tenía que besarle antes.
¿Nudo? No fue un beso. Bueno, la primera noche sí, solo uno al despedirse, pero después de esa despedida vinieron muchas citas más.
¿Desenlace? Están tan felices que siguen en el nudo, desnudos, sin fin del mundo.

Sara se reía. Era imposible titular eso.
@Saralacalle