Quedamos a las 20,30h, dijo Sara decidida.
Él no replicó. Llegó a su casa sabiendo que le tocaría ver una película de esas que le gustaban a ella y comer palomitas. Luego llamarían a un chino y hablarían de la fugacidad de la vida.
Iban por el pasillo y ella frenó en seco.
- Ay, es la hora del planeta, dijo. Apaga la luz.
No la necesitaron. Se les hizo de día en la cama.
@Saralacalle

no borres los comentarios. una periodista que censura comentarios que no tienen ni insultos ni menosprecios...
ResponderEliminarAquí se consiente cualquier tipo de comentario, para eso está, pero faltas de respeto ni una.
Eliminary otra vez
EliminarEntramos en este blog porque nos encanta tú manera de escribir, entramos para leerte a ti no los comentarios de ciertos anónimos.
ResponderEliminarGracias! ;-)
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