viernes, 6 de diciembre de 2013

Ay, Sara... ¿Y ahora qué?

Sara se metió en la cama y empezó a dar vueltas de un lado para otro, no debía haberse tomado el último café de la tarde. Hoy se había pasado con la cafeína y ahora le tocaba pagarlo.

Se puso a pensar en todo y en nada, en cómo habían cambiado las cosas, en lo rápido que iba todo, en lo mucho que asustaba...

¿En qué momento se mezclaron sus tangas de encaje con los calzoncillos de cuadros? ¿Por qué entre sus vestidos de fiesta había camisas de traje? ¿Cómo habían llegado unas zapatillas de deporte hasta la ventana de su baño? Es más, ¿por qué cada vez tenía menos espacio en el armario? 

Ay, Sara, ¿cómo has llegado hasta aquí? Tú que no querías cortinas y ahora tienes hasta visillos, a ti que no te gusta el pescado y tienes un bacalao en agua en la cocina para prepararlo mañana, tú que no hacías deporte y te has comprado una equipación a juego con la suya para salir a correr los domingos...

Ay, Sara, ¿y ahora qué? 

@Saralacalle 

No hay comentarios:

Publicar un comentario