Eran las 22.00h y estaba pendiente de la radio para escuchar el sorteo especial de la lotería de verano. Ella y su chico habían comprado un par de boletos. Él sabía que no les tocarían, pero a Sara le hacía ilusión. ¿Y si les pasaba? Más de una noche, tumbados en la azotea, se habían puesto a pensar en voz alta lo que harían si les tocaba. Él no decía nada, dejaba que ella hablase.
- Pues mira, lo primero que haremos si ganamos es hacer un viaje a La Patagonia, que llevamos mucho tiempo diciéndolo, después volveremos y seguiremos con nuestros trabajos o podíamos montar un negocio juntos. ¿Qué te parece una agencia de comunicación? Bueno no sé, eso ya lo pensaremos, pero seguiremos trabajando. Luego compraremos cuatro pisitos en Madrid, uno para cada uno nuestros hermanos, pero ojo, en zonas separadas, que no quiero a toda la familia junta.
A ver que piense... También me gustaría hacer un crucero todos juntos, mis padres y los tuyos, los hermanos y las parejas. Puede ser tan divertido...
Él solo sonreía, no decía nada.
Y así pasaron más de una noche.
Pero ahora era verdad, había llegado el día.
Subió el volumen y escuchó: "El número premiado es el DOS - CINCO - CERO - CERO - CINCO".
- Mierda, dijo en voz alta. No habían acertado ni uno de los números.
Apagó la radio y siguió leyendo.
Cuando se metió en la cama, él la abrazó y le dijo que no se preocupase, que ellos ya eran muy afortunados.
- Ya, cari, pero...
- ¿Sabes qué me gustaría a mí? Ser un gato.
- No empieces a vacilarme, le dijo ofendida.
- Quiero ser un gato para vivirte siete veces, tonta.
@Saralacalle
Ultimamente estas muy romantica y poco picante...
ResponderEliminarEsto no se hace, ahora habrá que comprar ese número. Bueno si te toca en un futuro, me adoptas como hermano y te perdoNo.
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