El sol inundaba Madrid, el termómetro superaba los 18 grados pero ella seguía con su bufanda de punto azul y su abrigo de paño. No sentía el supuesto calor de la primavera del que todo el mundo hablaba. Para ella seguía siendo invierno. Su termostato se había parado desde que le vio.

Era una tarde de marzo, la primavera asomaba por la ventana y la sonrisa enmarcaba su cara. Había sido una buena mañana y la tarde pintaba bien. Se puso los cascos y empezó a sonar "Ola de calor", de Supersubmarina, era una canción que le recordaba al último viaje con sus amigas y siempre reforzaba su estado de ánimo. Siguió trabajando y cuando estaba terminando una de esas presentaciones plagadas de datos, alguien le tocó en el hombro y le dijo: "Sari, te traigo una sorpresa".
Ahí empezó el frío y el temblor de piernas. El invierno se alargaba, volvián las nubes.
Empezaba la ciclogénesis.
@Saralacalle
Gracias por escribir de nuevo! Tus lectores lo agradecemos!
ResponderEliminarPD: Luz del sol, ola de calor... Good song!
Antuán
Tú eres una tormenta.
ResponderEliminarA la Sara de verdad no le gustan las sorpresas.
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